De Saul Dibb
La Duquesa
Escrito por Alice Keenan
0 comentarios 0 comentarios   imprimir  enviar a un amigo   disminuir tamaño de letra aumentar tamaño de letra  

Correcta adaptación cinematográfica de la biografía escrita por Amanda Foreman, sobre Georgiana Spencer, después conocida de Cavendish, Duquesa de Devonshire, la antepasada de las polémicas Diana Spencer y Sarah Ferguson, que dejó en herencia para futuras generaciones algo más que los apellidos. Supongo que la realeza inglesa está llena de rumores y escabroso pasado como para hartar, el año pasado se presentaron Elizabeth, la Edad de Oro y otro film sobre Enrique VIII y las hermanas Bolena; en 2009, está previsto el estreno en España de “La Duquesa”, ya proyectada el otoño pasado en el resto del mundo, dejando claro que la novela histórica no para de aportar guiones en tiempos de crisis y ausencia de originalidad.

Más que revuelo levantó en Inglaterra la realización de esta película por la similitud entre la vida de Diana de Gales y su antepasada, ya sabemos lo sensibles que se ponen los guiris con su “princesa del pueblo”. Algunos de esos paralelismos biográficos los encontramos en que ambas se casaron muy jóvenes con hombres más mayores de los que esperaban más de lo que éstos podrían darle, a parte de los cuernos consentidos, la popularidad y el carisma que gozaban entre sus súbditos, las dos se convirtieron en el centro de atención allí donde iban y fueron iconos de la moda (Georgiana algo más que Diana). Visto así, no vamos a decir que no tienen nada que ver una con la otra; sin embargo, mientras Diana vivía en pleno S. XX a su antepasada le tocó lidiar la situación dos siglos antes, cuando el papel de la mujer estaba a años luz de cualquier mérito que no fuera ser bella, tener hijos y dedicarse a sus labores dentro de lo que la alta sociedad permitía.

Sin duda, los diez años que transcurren en este retrato de Saul Dibb, cuenta a su favor para engancharnos hasta el final con mi favorita Keira Knightley, acostumbrada a los corsés y a trasportarnos a épocas lejanas, que borda el personaje tanto en los momentos de felicidad, opulencia y elegancia como aquellos más desagradables y duros de la narración, enfrentándose a un riguroso Ralph Fiennes en el papel de 5º Duque de Devonshire. No tuvo que ser fácil convivir con el hombre más frío y seco de Inglaterra, siendo una mujer inteligente, moderna, admirada, implicada en la política y con cierta debilidad por el juego y la bebida, porque nadie dijo que La Duquesa fuera una santa y convivir con la amante de tu marido durante años, es para dejarte tocada. En aquella época de cambios, con la Revolución Francesa en ciernes, Georgiana ya llenaba los tabloides, aunque los paparazzis fuesen cargados con pluma y papel, no con cámaras y como lo suelen hacer las leyendas, murió joven. Al final, las herencias van más allá de los genes y los bienes en la alta alcurnia.

  imprimir imprimir  mostrar en pdf mostrar en pdf  enviar a un amigo enviar a un amigo
favoritos  del.icio.us  digg it!  meneame
Comentarios (0)enviar comentario enviar comentario