Entre elefantitas y universos paralelos, caía en la autopista un florido aguacero de chuzos como puñales que nos obligaba a circular a 60 km/h, parecía que navegábamos pero el capitán del Barco no existía, dirección a Navalmoral con la única intención de no llegar tarde a nuestra puntual cita con el NavalPop de este año, dándonos cuenta de que a la desesperada no se llega a ningún sitio pero a la vez conscientes de que el tiempo abrevia no deseando perdernos el pistoletazo de salida de lo que prometía que iba a ser una gran noche, una noche lluviosa "en el paraíso buscamos abrigo y aquellos abrazos de amor infinito", "La vida entera llevamos escapando del sol y de todos, amontonando recuerdos entre un techo y este suelo." (Citas de Apenino "En el paraiso" + "La vida entera").
Acudimos al "multiusos" de Navalmoral, puntuales al punto de la cita, que puntazo: nuestra sorpresa al descubrir que se trataba de un ruedo taurino cubierto, en plan Plaza de Toros de Leganés, pero sin toros, sin mitin político, sin Miguel Ríos y sin Leganés. Miedo nos daba a los asistentes por la supuesta acústica que podría tener el recinto, pero pronto pudimos valorar el excelente trabajo de los técnicos de sonido. Una oreja y paseíllo para ellos.
La organización, o lo que es lo mismo, Jesús Sandín y compañía (toque de atención a los otros medios, se escribe así ese, a, ene, de, í, ene...) nos brindaron toda su hospitalidad a los allí asistentes, la realidad es a lo que nos tiene acostumbrado este evento, pequeño y familiar, pero de primer nivel en cuanto al cartel. Quizás les queden unos años para ser más grande. Pero este año la meteorología no estuvo de nuestro lado, así que para el año que viene pediremos a los reyes magos festivaleros que nos traiga buen tiempo y a la organización, un poco más de promoción. Dos Orejas para el NavalPop.
Diva fue el primer torito a lidiar, una ganadería con lustre y de reconocida tradición, no en vano llevan unos años ejerciendo como creadores de estribillos contundentes dentro del pop más cercano (lo de cercano es porque son de Badajoz). Hubo novedades, en la percusión contaron esta vez con Dani Cardiel (Viaje de Rose), y la verdad, se acopló a la perfección al resto de la banda de Chuli. Además de lo musical, hubo también cabida para la reivindicación del no al cierre de La Factoria Sónica de Canal Extremadura Radio, Luis se lució con la guitarra y con una camiseta a favor de la causa. No al cierre de la Factoría, sí al cierre de Almaraz, no al cierre de los bares, sí al cierre de OT, no al cierre de las piscinas en Badajoz, sí al cierre de la puerta que entra frío... Diva sorprendió a quienes no los conocían. En Extremadura hay grupos y buena música señores.
Francisco Nixon saltó al ruedo no para ser la alegría de la huerta, ya que nunca lo fue, pero sí para darnos una muestra de en qué ha terminado lo que ha sido una evolución en su trayectoria, de ser uno de los abanderados del rollo indie de los 90 gracias a su himno generacional Chup Chup, contundencia guitarrera, de los Australian Blonde, hasta los malogrados Costa Brava, ya menos enérgicos pero si más intimistas (ya son de culto), hasta el colmo de lo intimista y profundo en lo que se traduce sus últimos trabajos. Música para llorar, pero hay gente a la que le gusta derramar lágrimas (la climatología invitaba a ello) con un genuino sabor americano, como si fumaras un rubio e imitaras a Brian Wilson en la ducha, aunque al final te salga un rollo más folkie. El tendido acabó sacando pañuelos mirando a la presidencia, el resto, apurábamos una copa para poder seguir disfrutando del resto de reses.
Pal: no los vi. Hubo un tiempo para el descanso, así también reposáis de mi esfuerzo sobrehumano para describir en términos taurinos lo que allí pasó. No me gustan los toros ni entiendo, así que ni rabo, ni orejas, ni leches. El bar tenía precios muy económicos, otro acierto del festival.
Llegó la hora de Tachenko, y menos mal que dejaron su formato acústico en casa y se trajeron a la banda enchufándola, que después de Nixon solo faltaba la escolanía de los Scouts cantando canciones de campamento y despertares marianos. Volveré a remitirme a lo que fue el concierto del Contempopránea del pasado año, el último cd transmite energía, y ellos supieron irradiarla desde el escenario. No decepcionaron al tendido, y sobre todo, a los que no somos fans suyos, una faena correcta. Un rabo en salsa y paseillo.
Se abrió la puerta de los corrales, y el coso le esperaba, teníamos ganas de ver Face to Face al Señor Chinarro, a nadie le importaba qué camiseta llevaba o si la barba de bohemio le hace aparentar una pizca más de locura, una locura cada vez menos manifiesta porque parece saber hacer bien lo que hace, dejando de lado lo abstracto para bucear a través de unas aguas llenas de letras cada vez más entendibles y menos turbias y cifradas, rechazado por los puristas y clásicos de la lidia musical, ya que ven un avance hacia la modernidad (comercialidad) del maestro, pero la realidad para muchos es otra, Antonio Luque ha sabido adaptarse sin perder la esencia ni adeptos, sino más bien ganando con la evolución. Sus dos últimos trabajos son una muestra de ello y el directo fue así de eso, de directo precisamente. Permítanme esa redundancia porque para eso escribo yo. Dos orejas, un rabo y tres cuartos de choped, una vuelta al ruedo y salida a hombros por la puerta grande, eso sí, con paraguas porque seguía lloviendo. Solo echamos en falta El idilio.
Charlábamos por allí sobre si alguien había oído algo de Layabouts, y la verdad, eran pocos los que habían dado una respuesta positiva al respecto, temerosos por saber quienes eran estos madrileños. Empezaron como unos novillos (mira que me esfuerzo en escribir como un taurino, pero es que no me gustan los toros!!! Bueno si, cocinados) y se comieron el marrón de ser los últimos, pero no por ello decayó la fiesta con ellos, todo lo contrario, hacia falta un poco de rock, y estos chicos nos hicieron bailar y saltar como solo una buena banda sabe hacer, no conocíamos sus temas pero lograron extasiar a todos los que los vimos. Creo que le quedan muchos años a Layabouts y su apuesta por el rock garajero, que siendo lo más juvenil y puro fue de lo más acertada para despertar afición. Tenemos por seguro que desarrollarán una espléndida carrera. A ver si nos vemos pronto por tierras extremeñas. Olé!!!
Javyer Solys puso las banderillas al asunto y echó el cierre al NavalPop del 2009 con una espléndida selección de temas para bailar un poco antes de finiquitar la noche.
Queridos Reyes Magos Festivaleros para el año que viene unos Pequeño Tío, unos Phonendos, y por qué no, un Julian Elsie, prometo portarme bien, mejor aún si cabe que el año pasado, porque solo vosotros sabéis lo bueno que he sido, y lo mejor, lo bueno que puedo llegar a ser. A William$ seguro que le traéis el cd del Desván del Duende, él nunca fue tan bueno como yo.
Enviado por Doctor Barmacéutiko, de su sección en la Revista Grada













