Cómo ganar un concurso literario - Redaccion joven

Publicado el 10 de diciembre de 2020 por Álvaro

Universo literario

Cómo ganar un concurso literario

Publicado el 10 de diciembre de 2020 por Álvaro
concurso-literario2

Escribir bien es un arte, uno de los más difíciles que existen, según los que entienden de esto. Y es que todos sabemos escribir de manera más o menos congruentes, pero es como saber dibujar un círculo o una forma muy sencilla, y querer compararnos con Picasso, Goya o Dalí. Cuando uno escribe una novela, cuando escribe poesía, no busca solo poner juntas unas cuantas palabras que tengan sentido. Busca crear toda una historia y contarla con las palabras precisas, las que necesita, ni más ni menos. Por eso hay miles de libros nuevos cada año, pero muy pocos autores que logran sobresalir sobre el resto. Los que dominan el arte de contar esas historias en papel, los que hacen magia con las palabras y conocen su significado oculto, su función como catalizador de emociones, de sentimientos.

Escribir es un arte, como hemos dicho al comienzo, y como arte debería servir precisamente a ese propio propósito, el de crear algo hermoso, algo que nos haga sentir cosas, a través, en este caso, de las palabras, los párrafos, los versos y los diálogos. Sin embargo, la industria editorial también ha convertido el hecho de escribir en un trabajo potencial, si logramos vender una cantidad adecuada de libros… Así que la competitividad también forma parte ineludible de este arte, no solo por llegar a publicar y quedar en lo alto de las listas, sino también a la hora de ganar concursos literarios. Desde los más importantes, como el Premio Planeta, hasta los concursos locales de relato, quedar vencedor en uno de ellos es no solo un buen empujón a nuestro ego, sino también un paso adelante en nuestra carrera como escritores, tal vez para llegar más lejos con un buen currículum. Aquí te dejamos algunos consejos para ganar un concurso literario.

Escoger el concurso adecuado

concurso-literario

Existen cientos de concursos literarios a lo largo del año, así que tampoco tenemos porqué presentarnos a todos, sin ton ni son. Algunos pondrán sus restricciones en cuanto a la nacionalidad, por ejemplo, algo con lo que no podremos hacer nada, o estarán restringidos a un grupo de edad concreto, al que no pertenecemos. Tampoco podremos presentarnos a un concurso de novela, si lo que hemos escrito es un relato corto. Debemos, pues, buscar el concurso perfecto para presentarnos, ese en el que pensamos que tenemos verdaderas opciones al menos para ser tenidos en cuenta a la hora de ganar. El tema del concurso, el género en el que se encuadre, también será imprescindible para tener esas opciones.

Si nos presentamos a un concurso con un premio muy alto, por ejemplo, es probable que nuestras opciones mengüen, por el simple hecho de que no vamos a poder competir contra otros escritores seguramente más aventajados y experimentados, que también se presentarán para conseguir esos premios. Si estamos empezando a escribir y queremos ganar nuestro primer concurso, debemos concentrarnos en esos premios que no sean tan reconocidos, los que encajen mejor con el estilo que hacemos, en el que mejor nos desenvolvemos. Escoger el concurso adecuado es seguramente el primer paso para optar a ganarlo, porque delo contrario estaríamos luchando contra gigantes y seguramente malgastando nuestro tiempo.  

Leer las bases del concurso

Obviamente, para presentarnos a un concurso literario hemos de leer sus bases completas, entenderlas y por supuesto, aceptarlas, en caso de que nos queramos presentar. Decimos lo de las bases no solo para entender las restricciones que pone el concurso en cuanto a longitud del texto, género, tema, etc…, sino también para conocer todos los detalles del premio, por ejemplo. Muchos concursos realizan una gala de premios para entregar sus galardones, y la asistencia a dicha gala es obligatoria, en caso de haber conseguido algún premio. Esto es importante tenerlo en cuenta porque, de ganar, tendremos que costearnos normalmente el viaje a otra ciudad para recibir el premio, y puede ser algo que nos haga pensarlo dos veces.  

Escribe tu obra específicamente para ese concurso

concurso-literario

Hay dos formas posibles de encarar un concurso literario. La primera es escribiendo una obra y luego buscando el concurso adecuado al que presentarla, ese en el que encaje a la perfección. La segunda es escribiendo una obra específicamente pensada para las bases de ese concurso, su tema, su extensión, etc… Hay escritores que lo hacen de una u otra forma, e incluso las van combinando a veces, pero nosotros te aconsejamos que, si quieres de verdad apuntar a ganar ese concurso, escribas un relato o una novela con las especificaciones adecuadas que te proponen en las bases, para que el relato sea perfecto y el propio jurado se dé cuenta de que los has escrito exprofeso para ellos.

Escribir una obra encorsetándonos en ciertos temas, en ciertas condiciones, puede llegar a ser complicado, sobre todo para aquellos que se sientan más libres a la hora de crear y buscar caminos por su propia cuenta. Sin embargo, si nuestra intención es ganar el concurso, y no crear una obra perfecta para nuestro gusto, debemos desequilibrar la balanza en favor de lo que nos piden. No está de más estudiar las obras que han ganado previamente en ese concurso, para saber por dónde van los tiros, o el tipo de editorial y organización que lo monta, para entender mejor qué es lo que quieren encontrar en los relatos que les manden.  

Registra tu obra antes de enviarla

Esto es algo tremendamente importante, aunque mucha gente lo deja pasar, por ignorancia o simplemente por ingenuidad. Cualquier obra que tengamos escrita debería ser protegida a través de un registro a nuestro nombre. Hoy por hoy, gracias a Internet, todo es mucho más sencillo y ese registro se realiza de una manera rápida, así que ya no hay excusas. Imagínate que mandas tu novela a una editorial para un concurso, pero no resulta ganadora. Sin embargo, a la editorial le interesa, y decide publicarla por su cuenta, no en tu nombre. Si no tienes tu obra registrada, poco podrás hacer para desenredar esa injusticia, ya que al fin y al cabo, quien primero la registra es quien funciona como su autor original.